Tras la resolución judicial que otorgó la guarda provisoria de un pitbull a una fundación, evitando su eutanasia, volvió a instalarse el debate sobre la gestión de perros que protagonizan ataques. Al respecto, el entrenador José Luis Rivero, director de Ciudad Pitbull en Concordia, afirmó que la prohibición de razas no es una medida efectiva. Según el especialista, con más de 25 años de trayectoria, la clave reside en la educación y en la tenencia responsable por parte de los propietarios.
Rivero sostuvo que la agresividad no es un rasgo innato vinculado a la genética racial, sino el resultado de la educación y el control humano. Explicó que el 30% del comportamiento es genético y el 70% restante es moldeado por los dueños. Asimismo, advirtió sobre los riesgos de la humanización del animal y de los cruces indiscriminados, que dificultan predecir la conducta del ejemplar. El entrenador enfatizó que, con el trabajo conductual adecuado, los animales pueden rehabilitarse, destacando que los perros entregados en adopción por su centro tras un proceso de recuperación no han reincidido en ataques.
El adiestrador subrayó la importancia de recibir asesoramiento profesional antes de integrar un perro a la familia, especialmente en razas de potencia. En cuanto al perfil del dueño, señaló que debe ser asertivo y evitar el uso de la violencia, ya que el maltrato físico suele derivar en una respuesta defensiva o de ataque por parte del animal. Además, desaconsejó el uso de golpes o agua durante un incidente de mordedura, sugiriendo en cambio el uso de la correa para controlar el cuello y sujetar la cabeza del can.
Finalmente, Rivero instó a las personas a informarse adecuadamente con expertos antes de adoptar, remarcando que el miedo del propietario hacia el animal es un factor de riesgo. El especialista se ofreció a brindar asesoramiento preventivo, enfatizando que la responsabilidad de garantizar una convivencia segura recae sobre los dueños, quienes deben aprender a respetar la naturaleza funcional de cada raza.
