El senador nacional Adán Bahl presentó un proyecto de ley que propone federalizar los recursos de los impuestos a los combustibles y fortalecer las vialidades provinciales, y elimina la participación del Tesoro Nacional en estos recursos y eleva del 10,40% al 20,80% la participación de las provincias. El incremento será destinado íntegramente a las vialidades provinciales.
El proyecto busca modificar la distribución de los recursos provenientes de los impuestos sobre los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, con el objetivo de fortalecer el financiamiento de las vialidades provinciales y garantizar que los fondos destinados a infraestructura se conviertan efectivamente en obras.
La iniciativa propone eliminar el 10,40% que actualmente corresponde al Tesoro Nacional y elevar del 10,40% al 20,80% la participación de las provincias, sin aumentar impuestos ni modificar alícuotas. El incremento será destinado íntegramente a los organismos provinciales de Vialidad.
Del total correspondiente a las provincias, el proyecto establece que el 80% se acredite directamente a las vialidades provinciales, para la construcción, conservación, rehabilitación, mejora y seguridad de los caminos. Los porcentajes actualmente destinados a infraestructura eléctrica, obras públicas y al FEDEI se mantienen sin modificaciones.
Otro de los ejes de la propuesta es garantizar la ejecución efectiva de los recursos destinados a infraestructura vial e hídrica. Para eso, establece que los fondos que permanezcan sin ejecución durante más de 12 meses deberán ser transferidos automáticamente a las provincias, conservando su afectación específica.
El mismo incorpora además mecanismos de transparencia y control, con la obligación de publicar información sobre recaudación, saldos, inversiones y avance de las obras, así como informes trimestrales al Congreso.
“Los recursos recaudados para financiar infraestructura no pueden quedar inmovilizados mientras las provincias afrontan el deterioro de sus caminos”, sostiene Bahl en los fundamentos. El senador entrerriano destaca especialmente el impacto de la infraestructura vial en las provincias productivas.
Los caminos provinciales y rurales son fundamentales para conectar la producción con los corredores nacionales, puertos, centros industriales y mercados, además de garantizar el acceso a servicios esenciales.
“Fortalecer a las provincias y exigir a la Nación que ejecute los recursos que administra no son objetivos contradictorios: son las dos dimensiones de un federalismo responsable”, plantea Bahl. La iniciativa no crea nuevos tributos ni aumenta la presión impositiva: propone modificar la distribución de recursos ya existentes y garantizar que tengan un destino concreto y verificable.
El nuevo régimen tendría vigencia hasta el 31 de diciembre de 2035.
