Al cumplirse cuatro años del atentado contra Cristina Kirchner, miles de militantes se concentraron frente a su domicilio en la calle San José al 1111, donde la ex presidenta cumple prisión domiciliaria tras la condena a seis años e inhabilitación perpetua en la causa Vialidad. El acto central incluyó la lectura de un documento que cuestionó los discursos de odio y el concepto de lawfare, bajo la consigna “La democracia no admite la eliminación del adversario”.
El diputado Máximo Kirchner fue el orador principal y, durante su discurso, reclamó avances en la justicia y alentó una posible candidatura de su madre para 2027. En su intervención, llamó a la militancia a centrarse en explicar los problemas económicos y minimizar las internas dentro del peronismo. Además, el referente de La Cámpora cuestionó los vínculos entre el presidente Javier Milei y el exmandatario estadounidense Donald Trump.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof fue uno de los grandes ausentes en el acto y tampoco suscribió el documento leído frente al edificio, lo que profundizó las señales de distancia política con el sector cristinista. Desde el entorno del mandatario provincial aclararon que no fue convocado, aunque Kicillof se manifestó a través de redes sociales, calificando la detención de la ex presidenta como “injusta” y exigiendo respuestas sobre los posibles autores intelectuales del atentado.
La jornada cerró con la aparición de Cristina Kirchner en el balcón de su vivienda, desde donde saludó a los presentes mientras se entonaban cánticos a favor de una futura presidencia. El evento recordó el hecho ocurrido el 1° de septiembre de 2022, cuando Fernando Sabag Montiel gatilló un arma a centímetros del rostro de la entonces vicepresidenta en las inmediaciones de su departamento en Recoleta.
