Al cumplirse 30 años del accidente en el que falleció la cantante popular Gilda, el santuario ubicado en el kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12, en Paranacito, recibe a numerosos visitantes para una jornada de conmemoración. El predio, creado por Carlos Maza, mantiene sus puertas abiertas durante toda la jornada para albergar distintas expresiones de fe y recuerdo.
El cronograma de actividades incluye un homenaje musical, la celebración de una misa y bautismos denominados "agua del socorro". Asimismo, se llevarán adelante actos religiosos vinculados con la Iglesia de San Expedito y se encenderá la tradicional Fogata de la Fe. El punto central del homenaje tendrá lugar a las 19, horario en el que ocurrió el accidente de 1996, momento en el que sonarán las sirenas de los bomberos en memoria de la cantante, su hija, su madre, tres integrantes de su banda y el chofer del micro.
Carlos Maza, quien estuvo a cargo del espacio durante tres décadas, anunció que dejará el legado del santuario en manos de sus hijos al considerar cumplida su misión. El creador destacó que el mantenimiento del predio se realiza "a pulmón" mediante la colaboración y contribuciones de los peregrinos, sin contar con apoyo del Gobierno de Entre Ríos ni patrocinantes externos.
Al referirse a la figura de la artista, Maza la recordó como una persona excepcional cuya huella permanece vigente entre seguidores de todas las edades. El responsable del lugar subrayó que el espacio se ha consolidado como un punto de encuentro atravesado por la fe popular, reafirmando la convicción de que "la fe es lo último que se pierde".
