A un cuarto de siglo de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos busca sostener la memoria de aquel trauma nacional. El desafío radica en que una parte significativa de la población actual no vivió el suceso, por lo que las instituciones trabajan en estrategias de divulgación y educación dirigidas a los ciudadanos más jóvenes.
Para el aniversario, se han organizado distintos homenajes. El presidente Donald Trump asistirá al Pentágono, mientras que el vicepresidente JD Vance, junto a los exmandatarios Joe Biden, Barack Obama, Bill Clinton y George Bush, participarán de la conmemoración en el "Ground Zero", ubicado en el sur de Manhattan. La presencia de diversas figuras políticas en el sitio central se mantiene bajo reglas estrictas que impiden los discursos para garantizar un carácter no partidista.
Beth Hillman, presidenta del 9/11 Memorial & Museum, destacó que aproximadamente 100 millones de estadounidenses no habían nacido o son demasiado jóvenes para recordar el hecho. Por ello, el museo, que recibe 2,4 millones de visitantes anuales, cuenta con voluntarios como Logan Miller, quienes relatan sus experiencias personales para conectar con quienes solo conocen la tragedia a través de terceros.
Visitantes de diversas partes del mundo y del país, como Ignacio Gaete y Holly Kafka, coinciden en la importancia de este sitio para comprender la magnitud de lo ocurrido. El monumento, compuesto por dos estanques situados en las huellas donde se erigían las Torres Gemelas, se mantiene como un punto clave para la reflexión colectiva y la trascendencia histórica del evento.
