Se realizó una nueva edición de la Peregrinación de los Pueblos

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La Peregrinación de los Pueblos, que une Hasenkamp y Paraná, celebró su edición número 40. Bajo el lema «Madre, que Cristo nos de su paz» miles de peregrinos marcharon durante 90 kilómetros.

Desde las diecisiete horas del día viernes catorce de octubre, se lanzó desde Hasenkamp la peregrinación que tiene como punto de llegada el Santuario La Loma de la ciudad de Paraná. Con más fe que nunca, y tras dos años de pandemia, los peregrinos ofrecen su transitar a “La Mater” durante los noventa kilómetros, con súplicas y agradecimientos.

Pasadas las diecinueve y treinta horas del día viernes, los peregrinos comenzaron a llegar a la primera parada en el paraje frente a la casa de Familia Podversich. Allí voluntarios los esperaron con hidratación y comida para recargar energías. Ahí descansaron hasta las veintiuna horas para continuar hasta Cerrito. Durante las horas de la madrugada, se realizó la tradicional «Marcha con Antorchas» hasta El Palenque. En las primeras horas del día sábado quince de octubre la peregrinación restableció su andar hasta Sauce Montrull, localidad que recibió a los primeros peregrinos al rededor de las doce horas. El último tramo de la movilización finalizó a las diecisiete horas, cuando comenzaron a llegar los manifestantes al Santuario La Loma.

Colonia Avellaneda tuvo su participación. A las quince horas del día sábado, los peregrinos pasaron por el ingreso a la ciudad. Allí vecinos los recibieron con aplausos, alientos y provisiones para el último tramo. El municipio puso a disposición móviles y cargamentos para dichas manifestaciones de fe.

Esta masiva demostración de fe hacia la Virgen de Schoenstatt, nació por el impulso de dos jóvenes hasenkampenses. Jorge Quirós y Amelio Rodríguez. Los iniciadores tomaron la decisión el viernes catorce de octubre de 1983, a las diecinueve horas. Primero rezaron el rosario en la Parroquia San José de Hasenkamp, y media hora después estaban en la Ruta Provincial 32, con las mochilas al hombro, comida, agua y una imagen de la Virgen María en los brazos.

Pero aquella vez no pudieron. Una tormenta los sorprendió a poco de salir y los obligó a desistir. El fin de semana siguiente lo intentaron, y lograron llegar a Paraná.

No imaginaron que aquel deseo y promesa a la Virgen iba a convertirse en una peregrinación masiva, en la participa gente de todas las edades.

No pasó mucho tiempo para que aquello se haga realidad. Y no sólo se unió la gente de los campos, sino que poco a poco, la de los pueblos de la diócesis y los de un poco más allá. Es por eso lleva el nombre de Peregrinación de los Pueblos.

En el año 2000, el Arzobispo Estanislao Karlic la incluyó en el calendario litúrgico y le impuso la necesidad de nombrar un sacerdote responsable. Desde entonces ha venido creciendo.

Fuente: Elonce.com

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